Comprensión lectora: 3 estrategias que sí funcionan

Uno de los temas más importantes para los lectores, especialmente para los lectores principiantes, es la comprensión lectora: ¿cómo hacer para entender mejor lo que leemos?

Leer como un escritor es posible

Seguramente habrás visto a alguien analizando una novela o un poema y te has preguntado cómo logran extraer tantas cosas cuando leen. Tal vez incluso te has quedado confundido, preguntándote si realmente la novela dice lo que el crítico comenta, o si realmente tú entendiste el poema.

Todos hemos pasado por esa situación. Por eso quiero compartir contigo algunos consejos que a mí me han ayudado a mejorar mi comprensión lectora y disfrutar mucho más de la literatura.

Si alguna vez te has preguntado si es posible llegar a leer como leen los escritores y los críticos, la respuesta es sí, definitivamente sí, pero es algo que toma tiempo. Si estás empezando a leer, lo más importante ahora es que sigas aumentando tu gusto por la lectura y que te nutras de mucho conocimiento.

En esta ocasión me enfocaré en los lectores principiantes, y más adelante escribiré más estrategias de lectura para los lectores más experimentados, así que sin más introducción pasemos a los consejos:

1. Entiende las palabras: ten un diccionario a la mano

Una persona buscando una definición en el diccionario para mejorar su comprensión lectora
Foto: Snapwire en Pexels

Parece obvio decirlo, pero la literatura está hecha de palabras, y si no comprendes esas palabras, es muy difícil que comprendas el significado de los libros.

A veces pensamos que a partir del contexto podemos inferir el significado de las palabras que no conocemos, y algunas veces sí podemos, pero lo cierto es que la mayoría de las veces no lo hacemos bien. Es más: muchas veces los autores juegan adrede con los significados menos conocidos de las palabras para despistar al lector, hacer comentarios más sutiles o darse a entender con más precisión.

Además, existen muchas palabras que usamos cotidianamente y que no significan lo mismo en la lengua escrita. Por ejemplo: ¿Sabías que la palabra bastante no significa muchísimo, sino suficiente?

Con esa sal es bastante.

Con esa sal basta.

Los autores juegan adrede con los significados de las palabras

Actualmente, gracias a los celulares, podemos tener un diccionario en la palma de la mano en cualquier momento en que lo necesitemos. Muchas apps para leer libros electrónicos también tienen diccionarios incorporados, al igual que los tienen los e-readers. Además, también podemos buscar rápidamente en internet cualquier palabra que no esté todavía en el diccionario.

La lectura es una excelente manera de adquirir vocabulario, así que te recomiendo que busques en el diccionario todas las palabras nuevas que vayas leyendo. Al principio esto puede hacer que leas más lento, pero conforme tu léxico y tu comprensión lectora se incrementen podrás leer más fácilmente cualquier libro que te propongas.

2. Comprende el contexto: lee mucha no-ficción

Una joven sentada en una biblioteca leyendo un libro y rodeada de estantes llenos de libros
Foto: Nicole Berro en Pexels

Un gran error que estuve cometiendo durante unos 5 o 6 años era que no leía suficiente no-ficción. Cuando empiezas a leer literatura es difícil darte cuenta de esto, porque existen muchísimas novelas, relatos y poemas —clásicos y contemporáneos— que son tan entretenidos por sí mismos que no necesitan que entiendas el contexto en el que aparecieron para que puedas disfrutarlos.

Sin embargo, existen otras obras muy buenas que mejoran notablemente cuando entiendes las referencias del autor. Además, conforme vayas leyendo más y más, inevitablemente empezarás a hacerte otro tipo de preguntas: ¿qué significa este libro más allá de la trama? ¿Por qué este personaje se comporta así? ¿Por qué se considera tan importante esta obra? ¿Qué es en sí el realismo mágico (o el surrealismo, o la fantasía, o cualquier otro género o movimiento)?

Este tipo de preguntas solo se pueden responder si conoces el contexto de las obras. Para eso sirve mucho leer no-ficción.

Lo interesante del asunto es que no solamente leer no-ficción te ayudará a entender mejor la literatura, sino que también leer literatura te ayudará a entender mejor la no-ficción. La comprensión lectora es una habilidad que mejora con la práctica, sea cual sea el tipo de lectura que escojas para practicar.

La no-ficción te ayudará a entender la literatura y la literatura te ayudará a entender la no-ficción.

Yo me di cuenta de esto cuando en 2017 tomé un libro de Nietzsche (El nacimiento de la tragedia) después de no haber leído nada de él en años. La primera vez que intenté leer a Nietzsche recién estaba empezando a adquirir el hábito de la lectura, y me pareció un autor extremadamente difícil. Por eso, cuando leí El nacimiento de la tragedia y me di cuenta de que podía entenderlo, a pesar de ser una lectura difícil, me emocioné tanto que lo terminé en muy poco tiempo: estaba igual de cautivado por el libro como por el hecho de que lo estaba comprendiendo.

¿Qué libros de no-ficción leer?

Te recomiendo que leas libros sobre cualquier tema que te interese, ya sea historia, ciencia, política, educación o cualquier otro. Si te interesa un autor en específico, lee su biografía. ¿Te interesa un movimiento o estilo? Lee sus manifiestos y las declaraciones de los artistas involucrados. ¿Leíste una novela y te sentiste cautivada por el periodo histórico en el que se desarrolla? Lee un libro sobre esa época o ese país…

Una joven sentada leyendo el Corán
Foto: Alena Darmel en Pexels

Mención especial se merecen los libros sagrados de todas las religiones: los cánones artísticos y literarios de todo el mundo están tan influenciados por la religión que en lo personal pienso que es indispensable tener algún entendimiento de las religiones de todo el mundo para comprender mejor la literatura. Muy frecuentemente, la manera en que los personajes actúan, reaccionan, sienten y viven tiene mucho que ver con la religión de su contexto, ya sea por que la obedecen, porque la ponen en duda o porque se rebelan ante ella. Parte importante de este entendimiento se adquiere leyendo sus libros sagrados.

Los libros sagrados son esenciales para la cultura de los pueblos

3. Concéntrate al máximo: lee de pie

Una joven leyendo un libro de pie para potenciar su comprensión lectora
foto: 周 康 en Pexels

Este tal vez sea el consejo más raro de todos, y es uno que conozco desde hace relativamente poco, pero es algo que me hubiera gustado aprender hace más años.

Soy una persona a la que le es muy fácil quedarse dormida mientras lee. Es algo con lo que he tenido que aprender a vivir. Quedarme leyendo toda la noche no es algo que me pase seguido, pero en general me puedo quedar dormido leyendo a cualquier hora del día.

Lee, estudia y trabaja de pie

Uno de los consejos que más he leído para este «problema» es buscar un asiento que no sea tan cómodo, para que tu cuerpo no se relaje tanto y no te invite a dormir tan fácilmente. Sin embargo, el año pasado mientras hacía un curso online, el instructor nos aconsejó ir un paso más lejos: leer, estudiar y trabajar de pie.

La lógica es muy sencilla: cuando estás de pie todo tu cuerpo está en actividad, así que tu mente interpreta eso como que tienes que estar alerta. Cuando estás sentado, tu cuerpo está en actividad solamente de la mitad hacia arriba, mientras que de la cintura hacia abajo estás en reposo; cuando estás acostado, todo tu cuerpo está en reposo. Tu mente responde de acuerdo a las pistas que está recibiendo de tu cuerpo.

Leer de pie te permitirá concentrarte más y poner más atención

La teoría tiene sentido para mí, y en la práctica me parece muy obvio que los resultados se notan mucho. Desde que empecé a leer de pie he notado que puedo leer mucho más tiempo por la noches sin quedarme dormido, pero lo más importante de todo es que también me concentro mucho más que cuando leo sentado.

Por eso he decidido incluir este consejo en la lista, porque una de las cosas más importantes para mejorar tu comprensión lectora es que seas capaz de concentrarte más y poner más atención mientras lees. Leer de pie es un life hack que te permite hacer eso muy rápidamente y con muy poco esfuerzo.

No te fatigues...

Te recomiendo también que tomes descansos regulares mientras lees de pie, para que no termines exhausto. Si Dios quiere, muy pronto subiré una entrada sobre la Técnica Pomodoro y cómo aplicarla a la lectura.

Espero que estas estrategias de lectura te sirvan de mucho y te ayuden a mejorar tu comprensión lectora. Ponlos a prueba y cuéntame en los comentarios qué te parecieron.

Foto de portada: AG Z en Pexels

About Author /

Escribo principalmente artículos sobre literatura y cultura escrita. Me apasiona el autoaprendizaje. En 2019 autopubliqué una novela corta titulada A la vuelta de la esquina.

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