Vi mi vida sin internet… y me gustó

Durante la semana pasada mi servicio de internet falló de forma definitiva y tuve que pasar más de una semana sin contacto con el mundo de la red.

Tengo que admitirlo: Facebook es mi cocaína. Durante años he tenido que lidiar con esta adicción que yo sé que tengo pero a la que entre todos nos hemos encargado de que ya no sea tan fácil renunciar. En momentos anteriores de mi vida he llegado a cerrar completamente algunas cuentas y pasar varios meses sin entrar para nada a esa red social. Sin embargo, pareciera que siempre hay razones para volver.

La verdad es que odio Facebook. Odio su omnipresencia y el hecho de que se haya convertido en la página principal de internet. Odio su descarado espionaje y la impunidad que le otorgan su tamaño y su poder. Odio su nivel de censura y su cínico apoyo a regímenes autoritarios. Odio su capacidad de shadowbannear el contenido importante y promover la estupidez sin sentido. Odio lo difícil que es tener una buena conversación ahí. Odio el hecho de que, cada vez que entro, me da flojera leer textos largos…

(Escrito originalmente el 25 de junio de 2021)

Facebook es la nueva televisión

Es más: durante estos días me ha dado por prender la televisión por las noches y me ha sorprendido ver que actualmente hay canales de televisión pública que tienen mucha mejor programación que Facebook. Facebook es peor que la televisión.

Estas son algunas cosas que he estado haciendo desde que me quedé sin internet:

  • Terminé de leer tres libros, dos de los cuales también los comencé a leer en estos días
  • Le avancé más de 100 páginas a otro libro que se me había estado haciendo muy difícil
  • Terminé de escribir el borrador de mi segundo libro (¡yes!)
  • Leí 3 cómics
  • Vi 4 películas, después de pasar años casi sin ver películas por falta de tiempo
  • Descubrí que me fascina el formato revista

En resumen, pude hacer un montón de las cosas que genuinamente me interesan en lugar de dejarme llevar por los caprichos de una inteligencia artificial que lo único que quiere es mantenerme enganchado a una plataforma en la que la inmensa mayoría del contenido sinceramente es bien mediocre.

Por cierto, sincronísticamente en estos días pasaron en la tele un documental de National Geographic que habla de la adicción a las pantallas y la manera en que las redes sociales están diseñadas para ser químicamente adictivas. Tenía cosas que no sabía y otras cosas que ya, pero nunca antes me había quedado tan claro lo dañinas que pueden ser esas plataformas en realidad.

Foto: Jose Antonio Gallego Vázquez en Pexels

Facebook es una empresa de publicidad. Tengo años pensando que no deberíamos tener nuestras interacciones sociales más significativas en el sitio web de una empresa de publicidad. Suena extremadamente raro cuando lo pones de ese modo, pero realmente es lo que está pasando.

Y sí, hubo cosas que no pude hacer durante esta semana. Cosas importantes que tienen que ver con mi trabajo, pero en general creo que el balance es muy positivo. Sí necesitaba esta desintoxicación forzada de, sobre todo, redes sociales. Me hizo darme cuenta de todo el tiempo y, sobre todo, espacio mental, que Facebook me está robando día con día.

El Problema

El problema de Facebook, por supuesto, siempre ha sido la enorme cantidad de gente que me importa y que está ahí. Gente a la que no puedo acceder de ninguna otra manera. Y sí, extraño a mis amigos y ya tengo ganas de volver a hablar con ellos, pero también, mientras pienso que hoy viene la nueva compañía de internet a hacer mi instalación, acabo de sentir esa ansiedad que me provoca el querer estar revisando mi celular a cada rato. Me doy cuenta de que hay algo que tiene que cambiar.

Foto: Oladimeji Ajegbile en Pexels

Hace unos días desinstalé las redes sociales de mi teléfono. Quiero limitar muchísimo mi acceso a ellas. No sé si va a funcionar, por supuesto, además de que tampoco me es posible ni conveniente ahora mismo cortar con ellas al 100%, pero realmente quiero conservar por mucho tiempo lo que acabo de experimentar durante esta semana.

Foto de Portada: Tim Durgan en Pexels

About Author /

Escribo principalmente artículos sobre literatura y cultura escrita. Me apasiona el autoaprendizaje. En 2019 autopubliqué una novela corta titulada A la vuelta de la esquina.

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